Logo Observatorio CUD
  • ES
  • · En
Logo Observatorio CUD
Observatorio de la Cooperación Universitaria al Desarrollo

III Informe de la Cooperación Internacional para el Desarrollo en Castilla y León 2010

El Observatorio Interuniversitario de la Cooperación Internacional al Desarrollo de Casti-lla y León, integrado por las universidades públicas de la Comunidad, presenta su tercer Informe sobre la Cooperación al Desarrollo de Castilla y León.

El Informe ha contado con el apoyo de la Agencia Española de la Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) y la Fundación General de la Universidad de Valladolid (FUNGE) y analiza la Cooperación al Desarrollo en torno a tres ejes: el estudio detallado de la Ayuda al Desarrollo en el año 2009, la evolución y características de la Cooperación al Desarrollo en la pasada legislatura (2007-2011) y aspectos específicos como la Cooperación Universitaria al Desarrollo y algunas Campañas de sensibilización llevadas a cabo por instituciones públicas y ONGD.

La política de cooperación al desarrollo de Castilla y León en el periodo analizado tuvo im-portantes cambios en su orientación y gestión y se consolidaron tendencias sobre las que es preciso reflexionar. Entre los principales resultados del análisis destacan:

• El nuevo enfoque de la cooperación castellano-leonesa, que vincula atención a la ciudadanía castellano-leonesa y Ayuda al Desarrollo. Este enfoque ha genera-do confusión y condicionado el cumplimiento de las recomendaciones internacionales. La creación de la Dirección General de Políticas Migratorias y Cooperación al Desarro-llo y de la Fundación Cooperación y Ciudadanía, al combinar la AOD con la atención a la ciudadanía castellano-leonesa en el exterior han condicionado en algunos casos la orientación de la ayuda y no permite diferenciar si el objetivo de algunas actuaciones concretas son las personas en situación de pobreza o la ciudadanía castellano-leonesa.

• El salto a la Planificación de la Ayuda al Desarrollo, mediante la aprobación del Plan Director de la Cooperación al Desarrollo 2009-2012 y las Programa-ciones Ejecutivas Anuales. El Plan Director supone un importante marco de referencia por cuanto establece Objetivos y asigna Modalidades e Instrumentos de actuación. Sin embargo, la ausencia de un diagnóstico sólido en su base, el condicionante del enfoque mencionado en la asignación de prioridades geográficas y la falta de compromisos concretos en cuanto a la asignación de recursos, limitan su alcance.

• La nueva forma de gestión, que pasa del Servicio de Cooperación a la Funda-ción Cooperación y Ciudadanía. La reducción de las convocatorias en los últimos años y la asignación de cada vez más modalidades de cooperación mediante subvencio-nes y ayudas directas han realzado el papel de una entidad en la que no existe repre-sentación de los agentes de cooperación.

• El descenso de la Ayuda al Desarrollo de Castilla y León durante la pasada Legislatura (2007–2011). Antes de la crisis económica, las administraciones públicas realizaron importantes recortes de los recursos destinados a la lucha contra la pobreza en el mundo, pasando de 19,22 millones de euros en 2007 a 16,70 millones en 2010, un 13% menos, del que el descenso mayor corresponde al gobierno regional (-19,8%), mien-tras que los gobiernos locales suben un 1,35%.

• El alejamiento del objetivo del 0,7% previsto por Ley y de la media de Ayuda al Desarrollo de las Comunidades Autónomas. Los recortes alejan el horizonte de cumplimiento del 0,7% establecido en la Ley de Cooperación al Desarrollo de Castilla y León de 2006 y sitúan a nuestra Comunidad en las últimas posiciones en cooperación autonómica en cuanto a porcentaje de AOD sobre el Presupuesto (0,12% de media en el periodo frente al 0,24 de media de las CCAA) y gasto por habitante y año (5,9 euros en Castilla y León frente a los 10,8 euros de media de las CCAA en el periodo).

• La consolidación del enfoque en las necesidades básicas y los países de renta media. Dos tercios de la Ayuda se orienta a la satisfacción de las necesidades básicas de la población, fundamentalmente educación y salud, en países latinoamericanos, que reciben el 53% de la AOD. Se trata de países de renta media e incluso media-alta, sobre todo en el caso de países sudamericanos, que reciben en el periodo en torno a un 34% de los recursos, lo que hace que la atención a los Países Menos Adelantados, establecida como prioridad en las recomendaciones internacionales, se vea mermada recibiendo una media del 22% de la ayuda.

• El deterioro de los órganos de participación y consulta. Los Consejos de Coope-ración y la Comisión Interterritorial se han caracterizado por un funcionamiento de mínimos, de carácter formal y sin apenas incidencia en las decisiones y cambios reales habidos en la cooperación durante el periodo. De la misma forma, los procesos de elabo-ración del Plan Director y las Programaciones Ejecutivas Anuales muestran un paula-tino alejamiento de la consulta y la participación de los agentes de cooperación en su definición.

Desde este análisis y para un mejor cumplimiento de los objetivos de la cooperación al desarrollo castellano-leonesa establecidos en la Ley, proponemos:

- Avanzar en la definición de una política de cooperación al desarrollo comuni-taria con la coordinación entre el gobierno regional y los gobiernos locales mediante la activación de la Comisión Interterritorial y su participación explícita en la definición de planes y programaciones.

- Renovar los instrumentos de planificación, como el Plan Director, mediante procesos realmente participativos, partiendo de diagnósticos realistas de nuestra coope-ración y estableciendo objetivos, metas e indicadores que, a la par que sensatos, identi-fiquen puntos claros de llegada.

- Mantener el objetivo del 0,7%, especialmente en tiempos de crisis. La atención a “nuestra” crisis nos está haciendo olvidar la pobreza extrema en que viven millones de personas, que se ha agravado precisamente por la actuación de los ámbitos financieros de los países desarrollados.

- Mantener la orientación de la Ayuda a la satisfacción de las necesidades bási-cas, enfocándola de manera prioritaria a los Países Menos Adelantados hasta alcanzar el cumplimiento de las recomendaciones internacionales.

- Fortalecer los mecanismos de participación y consulta estableciendo procesos que permitan el aporte de todos los agentes de la cooperación en la definición de las políticas mediante la asignación de tiempos adecuados

Ver más


Fecha de publicación
28 de marzo de 2012