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Observatorio de la Cooperación Universitaria al Desarrollo

II Jornadas del OCUD-CRUE en la Universitat de Girona (20 y 21 de ocubre 2011): Conclusiones


Los días 20 y 21 de octubre se celebraron las II Jornadas del Observatorio de Cooperación Universitaria al Desarrollo de la CRUE, encuentro que supone un paso más en el reconocimiento de la CUD; por una parte, el reconocimiento de la cooperación como una actividad dentro del ADN universitario, y por otra, el reconocimiento de la universidad como un actor clave en el sistema de cooperación, que le aporta valor añadido aplicando sus características y estructuras específicas.

Estamos en un momento de cambio; nos enfrentamos a una crisis que pone de manifiesto los problemas económicos de los tradicionales donantes, pero también vemos cómo los países de renta media pueden ser motor de crecimiento en sus regiones. Aunque la gran mayoría de los pobres del mundo viven en ellos, se dan nuevas formas de cooperación (cooperación sur –sur, cooperación triangular…), y la universidad tiene que pensar cuál es su papel en este contexto general, máxime cuando también nos encontramos ante un cambio inminente de Plan Director.

Por otra parte, la cooperación universitaria y científica ha evolucionado mucho en muy poco tiempo (con la creación de un Código de Conducta propio de las universidades, con la creación de una herramienta conjunta, el OCUD, con la creciente participación de las universidades en el Consejo de Cooperación, y el papel cada vez más grande que se otorga a la universidad en los planes directores de la cooperación española…); ahora a la universidad le toca pensar en priorizar, apostar por la calidad, y cooperar para hacer cooperación (armonización), pensar en la necesidad de la cooperación sur-sur y cooperación triangular, y, sobre todo, las universidades deben aportar sus reflexiones sobre la mejora de los instrumentos CUD.

En un contexto cambiante y de crisis, la universidad española en cooperación debe ser consciente de dónde está, qué se ha logrado y a dónde se desea llegar y marcar su hoja de ruta. Vivimos un proceso de cambio en el que la universidad debe, ante todo y sobre todo, ser proactiva.

De estas II Jornadas se puede concluir que:

1. Las Universidades españolas han dado un paso más allá en la coordinación de su cooperación para el desarrollo. No sólo generan estrategias y visiones conjuntas, sino que, a partir de 2010, la CUD coordinada pone en marcha un proyecto de cooperación de todas las universidades con la Universidad del Estado de Haití.

2. Desde las I Jornadas del OCUD se ha constatado una mayor visibilidad del trabajo que desempeñan las universidades como actores de cooperación y debemos continuar insistiendo en hacer todavía más efectiva esta presencia. El OCUD es una herramienta paradigmática de todas las universidades en cooperación, que da visibilidad dentro y fuera del entorno universitario. Cuanta más información haya, más útil será y más visible. Por ello, las universidades se tienen que concienciar de la importancia de incluir sus datos en la base de datos del OCUD y de hacerlo con criterios consensuados y de calidad. Todos ganamos si vamos todos juntos.

3. Debemos establecer unos criterios conjuntos rigurosos sobre el reconocimiento académico de las acciones de la cooperación así como en la elección de contrapartes. Debemos avanzar en una propuesta conjunta para definir el suplemento europeo al título en actividades solidarias así como todos aquellos temas que puedan ser de interés común. El OCUD y sus herramientas adicionales pueden ser útiles para compartir información y en la búsqueda de esta posición común.

4. La CUD debe repensar la forma que tiene de comunicarse a los estudiantes de cara a lograr su movilización en la lucha contra la pobreza y las desigualdades. Para ello, existen tecnologías 2.0 que se han demostrado herramientas muy útiles para esta comunicación. La integración de estas tecnologías plantea también un cambio de enfoque más accesible, transparente y participativo; se trata de dar el salto de una comunicación controlada y unidireccional, a una relación multidireccional de compartir ideas y experiencias. En todo caso, en este proceso, es necesario el diseño de una hoja de ruta en la que establezcamos qué queremos, con qué herramientas contaremos y para qué usaremos cada herramienta.

5. Se constata la necesidad de incidir en cada una de nuestras universidades para que reconozcan las actividades de cooperación y solidarias en los planes de desarrollo profesional del PDI y el PAS.

6. Si bien las universidades participamos en todos los órganos, comisiones y grupos de trabajo de la cooperación española, debemos intensificar todavía más nuestra actividad en las mismas, con la finalidad de ser más reconocidas como un actor decisivo para el desarrollo y la erradicación de la pobreza. Una vez más se destaca la necesidad de apoyar la creación de un área de conocimiento en desarrollo con la finalidad que estos conocimientos sean considerados de manera específica.

7. Entre otras cosas, es fundamental que las universidades españolas participemos en la concreción de los Marcos de Asociación, con el fin de que estos integren propuestas de investigación e innovación sobre el desarrollo. Además las universidades debemos contribuir en la elaboración de una estrategia global en ciencia y tecnología e innovación para el desarrollo con la finalidad de contribuir al desarrollo de los países con menor índice de desarrollo humano.

8. Como norma se incluirán como AOD de la universidad tanto los costes reales y valorizados de las aportaciones de los fondos de las universidades en tanto las universidades asumen la gestión de ayuda procedente de otras instituciones. Antes de que termine el año 2011, se publicará una hoja de ruta para el reporte de la AOD de las universidades españolas.

9. El trabajo en red es necesario, y todavía no lo hacemos siempre con estándares internacionales, no sólo entre universidades españolas, sino con otros agentes, como organismos de investigación, y otras redes, europeas y de países socios. Para ello, se deben aprovechar las herramientas que nos ofrece el OCUD para trabajar de manera coordinada todas las universidades españolas. Especialmente importante es la integración definitiva de los Organismos Públicos de Investigación (OPIs) en la base de datos del OCUD, en tanto son actores de la cooperación científica e investigadora, y forman partenariados y redes con las universidades.

10. Las unidades de cooperación debemos recordar a los equipos de gobierno de nuestras universidades que el Código de Conducta en cooperación es parte de la normativa interna de nuestra institución, y que como tal, ha de cumplirse lo que en él se dice. El Código de Conducta es un instrumento muy útil para avanzar en el papel de las universidades en cooperación.
 


Fecha de publicación
28 de octubre de 2011


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